El vídeo comienza partiendo del hecho de que la educación pública se está reformando debido a razones económicas (por la crisis en la cual nos encontramos inmersos) y debido también a razones culturales (para traspasarlos a todo el mundo).
El principal problema surge cuando tratamos de educar basándonos en el pasado. Actualmente el hecho de trabajar “duro” y obtener una título universitario no nos garantiza un trabajo o un buen futuro. El sistema educativo que trabajamos hoy no sirve para la época en la que nos encontramos.
Cuando apareció la idea de escuela gratuita, que de una forma u otra era revolucionaria, descubrimos que cualquier persona podría tener la capacidad intelectual de estudiar, independientemente de sus recursos o de la familia a la que pertenecieran. Por ello se perdían mentes brillantes, simplemente porque no habían tenido la posibilidad de estudiar.
Por otro lado se habla de el déficit de atención y su aumento en todo el mundo. Quizás no sea un problema psíquico, sino que los niños de ahora reciben una cantidad de estímulos demasiado intensa, obtienen demasiada información que llama su atención y esto hace que aumente la distracción.
La escuela divide: en materias, en grupos, en edades, etc, y sin embargo no es necesario evaluar respecto a estos aspectos porque hay niños de edades inferiores que son mejores en unas cosas incluso en diferentes momentos del día.
Por ello, quizás, la clave no esté en la estandarización sino en lo que el autor llama como “el pensamiento divergente”, es decir, la capacidad esencial para la creatividad, saber dar diferentes respuestas a una pregunta.
Por ello necesitamos un cambio de paradigma, no centrar en lo académico y no académico sino llegar a obtener de las personas un pensamiento divergente, creativo.


